EL HORROR Y LA MASCULINIDAD: APOCALYPSE NOW Y EL CORAZÓN DE LAS TINIEBLAS
Antes de mi curso de Literatura Comparada nunca había oído hablar de Conrad o El corazón de las tinieblas, no obstante, sí recuerdo ver Apocalypse Now entre los discos de mi padre de niña. Es extraño encontrar conexiones a posteriori de momentos en tu vida en que desconocías algo por completo y que después cobren un sentido diferente, uno más profundo y del que solo tú eres consciente. A veces, por un impulso romántico o mágico tendemos a pensar que es el destino, que algo nos ha empujado hasta las obras literarias o artísticas en general que más nos revuelven por dentro. ¿Cómo puede ser el azar? Es imposible que aquello que marca un antes y un después pueda ser fortuito. O eso queremos pensar.
Apocalypse Now era una de las películas favoritas de mi padre. Se trata de una película de un ritmo distendido salpicado de imágenes crueles y una banda sonora imponente (como en la escena de los helicópteros con la ópera de Wagner de fondo). Pero lo que creo que más debió de gustarle a mi padre y a muchos otros es su protagonista, el capitán Benjamin (Martin Sheen). No es el personaje que solemos encontrar en las películas de bélicas americanas, donde el prota siempre es guapo, inteligente, gracioso y algo canalla. Benjamin, pese a ser un asesino experto, es un hombre cualquiera. Tiene luces y sombras, en especial estas últimas como subraya el comienzo de la película cuando rompe el espejo con su reflejo. Por eso nos interesa su viaje, no solo río arriba en busca del coronel Kurtz, sino también su viaje como personaje. Su misión es clara, matar a Kurtz, pero conforme más se informa sobre él vemos que más lo admira. ¿Puede matar un hombre a sus ídolos? Es una de las preguntas que atraviesan el film, aunque hay otras más importantes, cómo si el Bien y el Mal pueden discernirse o existen siquiera, si lo único que existe en realidad es el Horror.
Coppola, pese a haber dirigido, producido y escrito la película siempre dejó entrever cual fue su más clara inspiración: El corazón de las tinieblas de Conrad. El cineasta se limitó a recuperar la historia y sus preguntas en su propio tiempo ubicando la trama en Vietnam en los sesenta en vez de en el Congo belga de finales del siglo XIX. Existen diferencias entre ambas obras, pero el trasfondo es el mismo, hay algo en el interior de cada hombre que si se alimenta tiene la potencialidad de convertirle en un monstruo. O eso es lo que estudiamos en clase de Literatura.
Yo creo que hay algo más que Conrad quería decirnos, algo que pese a que leí la obra hace meses aún sigue rondándome cuando estoy a solas, en especial cuando todo esta oscuro y solo se oye el viento o la propia respiración. Si atendemos al narrador, vemos que desde que Marlow llega al Congo empieza a hacerse una idea de quién es Kurtz por lo que oye de otros hombres sobre él. Poco a poco la fascinación de Marlow por Kurtz va creciendo. Kurtz no está físicamente en gran parte del libro pero siempre está presente. Todos quieren saber donde está Kurtz y por qué el hombre más productivo de todos ha dejado de enviar marfil. Otras cosas que sabemos de Kurtz es que pinta por el cuadro que encuentra Marlow, es decir, se trata de un hombre con sensibilidad además de grandes dotes para cumplir con su trabajo y que cuenta con la admiración del resto. Como Benjamin, Marlow es un hombre normal que admira a otro hombre.
Cuando encuentran a Kurtz, el desconcierto es total. El hombre, pese a estar gravemente enfermo, sigue imponiendo un aura de respeto y poder a ojos de Marlow y el resto, que le temen después de ver cómo ha conseguido el apoyo de la población indígena y la terrible imagen de las cabezas de sus enemigos en picas. Pese a todo, Marlow sigue teniéndole un profundo respeto y le acompaña en sus últimos minutos de vida. No solo eso, sino que meses después visita a la prometida de Kurtz para darle la noticia y se encuentra realmente conmovido por su muerte.
Mi interpretación sobre esto puede ser controvertida, pero creo que lo que Kurtz representa es al hombre civilizado. Es carismático, poderoso, productivo y sensible al arte, además de ser admirado por otros hombres. Esto choca con la imagen que tenemos de Kurtz rodeado de cabezas cortadas y "salvajes" (salvajes a ojos de un lector blanco de principios del siglo XX). Pero creo que Conrad buscaba precisamente este contraste. El contraste entre la idea de Kurtz y de "hombre civilizado" y la realidad, un hombre y una sociedad consumidos por el horror. En la sociedad europea colonialista, la brutalidad y la violencia más descarnada eran premiadas en pos de explotar al máximo los recursos de estos lugares por el bien del progreso de la "civilización".
Marlow no puede dejar de admirar a Kurtz, porque es el modelo de masculinidad al que los hombres de esta sociedad "civilizada" aspiran pero que si se alcanza es demasiado difícil de controlar y se convierte en un problema. Por eso en Apocalypse Now, la misión ya no es solo encontrar a Kurtz, sino también matarlo porque es autónomo e ingobernable, dos cosas que un soldado como Benjamin no puede permitirse pero que en el fondo desea. Pero no solo Benjamin, también le ocurre a los ciudadanos que ven la película y que admiran e idealizan a personas que se ven fuertes y poderosas, cuando en verdad son monstruos y un peligro social.
Otro hecho que me hace pensar que la masculinidad y su construcción es un tema presente en ambas obras es el aislamiento de los personajes femeninos de la trama. En el libro las mujeres viven ajenas a la realidad y son criaturas a las que hay que proteger (como la prometida de Kurtz). La única excepción es la mujer indígena que aparece junto a Kurtz, pero esta no tiene ninguna voz (al igual que el resto de la población local) y parece estar fascinada con Kurtz, que pese a estar enfermo sigue emanando virilidad. En la película, los personajes femeninos más relevantes son las chicas de Playboy, que pese a expresar sus preocupaciones o sueños mientras están con los soldados son ignoradas y sirven solo para enfatizar las necesidades de sexo y afecto por parte de los hombres.
En definitiva, no creo que el mensaje principal de Conrad fuera advertir sobre el doble filo de la masculinidad, donde perseguirla es bueno a ojos del resto pero alcanzarla plenamente es peligroso para el conjunto de la sociedad. Aún así, es una posible interpretación que se perpetua casi un siglo después con el lanzamiento de Apocalypse Now y que sigue siendo actual. El modelo de masculinidad que representa Kurtz en el libro continúa en la película (fuerte, decidido, poderoso, varonil, admirado, ingobernable... etcétera). La novela se publicó en 1899 y la película en 1979. Hay ochenta años de diferencia y dos guerras mundiales de diferencia entre ambas y el modelo de masculinidad es prácticamente idéntico. Desde la película han pasado ya 43 años y desde el libro 123 años y aún hoy hay muchas personas, especialmente muchos hombres, que piensan que este modelo de masculinidad es el adecuado y el "natural". Para reflexionar.
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